25 febrero 2015

El Ministerio del Tiempo. Muy recomendable

Ayer por la noche estrenaron en la primera cadena de TVE una nueva serie. Ya llevaban un tiempo anunciándola y en un primer momento no le prestamos demasiada atención. Seguramente iba a ser otra telenovela más dedicada a la Guerra Civil o un tostón antiguo que no nos interesa para nada. Pero conforme se fue acercando el día y fueron mostrando más detalles la cosa empezó a ponerse más interesante. ¿De verdad viajarán por el tiempo? ¿Una serie de ciencia ficción hecha en España? ¿Y la van a poner en la primera por la noche? ¿Seguro? ¿Y encima sin publicidad?. Le daremos un voto de confianza.  Consiguieron lo imposible: sentarnos delante de la televisión esperando ver algo en concreto.


Con bastante puntualidad, justo cuando se acabó un partido de fútbol que había entes, empezó la serie. Sin más pérdida de tiempo ni tomaduras de pelo consiguió captar y mantener nuestra atención desde el primer momento hasta el final. Una historia fantástica, enrevesada, pero fácil de seguir y llena de detalles curiosos que nos llaman la atención. Puede ser la versión española del Doctor Who, pero sin monstruos espaciales ni cosas raras inglesas o americanas. Todo es exageradamente normal y adaptado a nuestros gustos y costumbres de una forma muy conseguida. En vez de tener una Tardis, tienen una galería con escaleras y puertas que comunican con diferentes momentos del tiempo. Los protagonistas son los trabajadores de este particular ministerio y su misión será internvenir para asegurar la integridad de la historia. A lo largo de sus misiones se producirán situaciones anacrónicas especialmente extrañas e interesates, pero sin exageraciones forzadas.

Según está previsto, la serie va a tener solamente ocho capítulos. No sabemos si esto es bueno o malo. Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Puede ser que en este tipo de series tan complicadas las ideas se agoten rápidamente. De hecho esto ocurre en Doctor Who, donde algunos capítulos tienen poco o nada de ciencia ficción y bien podrían encajar en cualquier otra serie convencional. Si esta nueva serie del Ministerio del Tiempo ya está escrita y tiene un principio y un final, parece que podemos estar seguros de que sus historias están ya definidas y tampoco ocurrirá como con la serie de Perdidos donde todo dejó de tener sentido tras unos comienzos brillantes.

Nos hubiera gustado más que los personajes de esta serie también pudieran viajar al futuro. Si los franceses de Napoleón han podido venir al siglo XXI a robarle las armas a los municipales de Madrid, a ver por qué estos no pueden viajar al año 2315 a aprender cosas. No sabemos cómo serán las historias que quedan por contar en los próximos siete capítulos. Los vamos a ver. Merece la pena. Después de llevar tiempo poniendo de vuelta y media a la televisión, especialmente al Canal Sur, ya van dos buenas experiencias en poco tiempo. A ver si algo cambia. La otra fue la de Órbita Laica, que seguimos viendo regularmente ya sea en su emisión de los viernes por la tarde, un horario más lógico, o a través de la página web a la carte de RTVE en internet.

Si no has visto el primer capítulo de El Ministerio del Tiempo, no te lo puedes perder. http://www.rtve.es/alacarta/videos/el-ministerio-del-tiempo/


15 febrero 2015

La vuelta al mundo con sólo mover un dedo

Hoy nos planteamos hacer un viaje para entender un poco más el lugar que ocupamos en el mundo. Como no podemos aspirar a otra cosa más real, nos tendremos que confirmar con un recorrido virtual usando los mapas de Google, en https://maps.google.es. Y esta aplicación es tan sencilla que le vamos a dar la vuelta al mundo con sólo mover un dedo, en concreto para pulsar la tecla de la flecha derecha en nuestro teclado. 
Si partimos desde nuestro pueblo, lo que haremos será recorrer un paralelo entero alrededor del mundo y atravesar territorios que están en nuestra misma latitud. Para no desviarnos de nuestra ruta, podemos de vez en cuando hacer clic con el ratón en el mapa y observar que estamos a la misma altura, en nuestro caso 36.74 grados de latitud norte. Quien salga desde otra ciudad recorrerá lugares diferentes a los que mostraremos aquí, así que cada viaje va a ser personalizado. Toda una experiencia a tu alcance. Allá vamos...




Cabo de Gata
Salimos desde Ronda andando campo a través hacia el Este. Pasaremos entre Alozaina y Casarabonela pero sin entrar. La primera población que cruzaremos será la Estación de Cártama. De Málaga Capital sólo visitaremos el distrito del Puerto de la Torre, en la zona norte de la ciudad. Ya vemos el mar pero todavía no nos bañaremos. Vamos a recorrer la Costa del Sol Oriental y la Costa Tropical granadina a todo lo largo pasando por sitios como Torre del Mar, Torrox, Nerja, Salobreña o Motril. Ya en Almería visitaremos Adra, los campos de invernaderos de El Ejido y Roquetas de Mar. Será en el Cabo de Gata-Níjar donde nos despidamos de España hasta la vuelta, nunca mejor dicho.

Túnez
¿Ahora dónde vamos? ¿A Italia?. Todavía no. Antes vamos a tener el gusto de visitar África. Llegaremos a tierra en las costas de Zeralda, en Argelia. Y en seguida visitaremos la capital de este país, Argel, con más de dos millones de habitantes. Siempre cerca de la costa pero por el interior del territorio, sólo nos meteremos en el mar en el Golfo de Bejaia, y más adelante en el Lago Fatzara. Cambiamos de país, ahora nos vamos a Túnez y también tendremos la suerte de atravesar su capital, la ciudad de Túnez. Nos despediremos de este pequeño recorrido por el norte de África en las costas de Manzil Tamim, para continuar nadando por el Mediterráneo.

Ahora sí que llegamos a italia. Visitaremos la isla volcánica de Pantelaria, a medio camino entre los dos continentes. Y lo siguiente por conocer será justo el extremo sur de Sicilia, entre Donnalucata y Pachino. Por poco no nos quedamos sin visitar Italia. Esto es lo que hay en nuestra latitud, todo lo demás está al norte. Malta queda al sur.

Isla de Milos
Lo próximo será Grecia. Primero atravesaremos una buena porción de la península del Peloponeso, empezando por las islas de Sapienza y Schiza, y luego cruzando las tres grandes puntas meridionales de este territorio, cuya costa oriental parece que está bastante despoblada. Nos metemos en el Mar Egeo y ahora disfrutaremos de un crucero por las Islas Griegas con sólo mover un dedo y gratis total. La primera isla que veremos de lejos será Antimilos, que queda al norte de nuestro camino. Donde sí bajaremos del barco será en la isla de Milos, y a continuación en la de Polyaigos. Ambas forman parte del archipiélago de las Cícladas, junto con Ios que será la próxima que visitemos. Terminamos nuestro crucero atravesando la isla de Cos, en el archipiélago del Dodecaneso, aunque todavía queda mucho por ver.

Puerta de Adriano en Antalya
Alcanzamos la costa de Turquía en lo que bien podía ser otra isla griega, pero que en esta ocasión está unida al continente. La península de Datça vendrá seguida de otras con una costa muy irregular de la que saldremos y entraremos a ratos sin cruzar grandes poblaciones hasta el Golfo de Antalya y luego Alejandreta, no confundir con Alejadría, en el extremo sur de Turquía.

Hemos tocado tierra y nos quedan ahora por delante unos siete mil kilómetros de montañas y desiertos por el interior de Asia, hasta que volvamos a ver el mar en las costas del este de China. Empecemos.

Mezquita en Mazari Sharif
Nos moveremos ahora muy cerca de la frontera sur de Turquía, unas veces dentro y otras veces fuera. Igual que ocurrió con Italia, casi todo Turquía está al norte de nuestra ruta. Pasaremos al norte de Alepo, en Siria, y luego al norte de Mosul en Irak. A continuación visitaremos el norte de Irán, pasando unos cien kilómetros al norte de su capital Teherán, y nos bañaremos en las aguas de la orilla sur del Mar Caspio. Nuestro siguiente país de Oriente Medio será Turkmenistán, del que atravesaremos una porción de su extremo sur. A continuación cruzaremos Afganistán por el norte. Andaremos por las calles de Mazari Sharif y por las de Kunduz. Su capital, Kabul, se quedará unos 250 kilómetros al sur de nuestro camino. 

De Pakistán sólo atravesaremos un pequeño fragmento de su territorio más nor-oriental. Pasaremos unos cuatrocientos kilómetros al norte del norte de la India, país que no visitaremos ni de lejos. En esa zona parece que las fronteras no están totalmente definidas, y lo que viene ahora es el norte del territorio de Cachemira, situado en la cordillera del Himalaya. El Monte Everest se quedará a unos mil kilómetros al sur de nuestro camino.

Torre de los tambores en China
Ya no hay duda de que estamos en China. Nos quedan unos cuatro mil kilómetros de travesía por todo el centro de este gran país. Los nombres se nos hacen bastante impronunciables hasta para irlos buscando en la Wikipedia, pero lo que sí se ve claramente es que conforme avanzamos hacia el este la densidad de las poblaciones va aumentando vertiginosamente. Pasamos de zonas desérticas sin apenas carriles ni pueblos a otras áreas súper pobladas en la parte oriental. Ya queda menos para llegar al mar. La capital, Pekín, se queda a unos 350 kilómetros al norte de nuestro camino, y Shangai a más de 600 al sur. Para visitar Hong Kong habría que desviarse más de 1600. Siguiendo con nuestro camino por el paralelo de Ronda, alcanzamos las costas del Mar de China en el extremo este de una península al norte de la ciudad portuaria de Qingdao.


Cerezos en Corea del Sur
Tras cruzar el Mar de China llegamos a Corea del Sur. Otro territorio con nombres casi igual de impronunciables. Atravesaremos este país por todo el centro y nos quedaremos a unos 150 kilómetros de su hermética frontera con Corea del Norte. Su capital, Seúl, también se nos quedará 85 kilómetros al norte.

Volvemos al agua y cruzamos el Mar de Japón para llegar a este país oriental. Atravesaremos su principal isla, Honshu, también por todo el centro. Pasaremos muy cerca de ciudades como Toyama, Nagano o Yaita, hasta alcanzar la costa oriental muy cerca de Takahagi. Tokio se quedó más de cien kilómetros al sur de nuestro camino, y el Monte Fuji un poco más.

El Océano Pacífico
Tras abandonar para siempre Asia, ya no hay duda de que estamos en el Océano Pacífico. Agua y más agua es lo que veremos durante la travesía de más de siete mil kilómetros que nos queda por delante. Atravesaremos el meridiano 175, con lo que nuestro viaje va ahora aproximadamente por la mitad en distancia, pero realmente todo lo interesante ya ha pasado. Sólo queda Estados Unidos. No parece que haya ninguna isla en nuestro camino. Pasaremos a 1700 kilómetros al norte de Hawai, demasiado lejos. 

Las Vegas
Después de tanto mar, por fin llegamos a América. Es el cuarto continente que visitamos en nuestra particular vuelta al mundo. Entramos en territorio estadounidense visitando la Reserva Nacional de la desembocadura del Río Salinas, en California. Estamos a más de cien kilómetros al sur de la bahía de San Francisco, y a unos trescientos al norte de Los Ángeles. Continuaremos nuestro viaje por el interior de Estados Unidos y esperamos que no nos asalte ningún cowboy solitario en el oeste. Una vez entremos en el estado de Nevada, pasaremos a 60 kilómetros al norte de Las Vegas. A continuación atravesamos los estados de Arizona y Nuevo México sin cruzar ninguna gran ciudad. Las fronteras cuadriculadas de este país nos dejarán sin visitar Texas, cuyo borde norte rozaremos sin entrar, siempre quedándonos en el lado de Oklahoma. Recorreremos el sur de Missouri y Kentucky sin atravesar tampoco ninguna gran ciudad. Washington se habrá quedado más de 200 kilómetros al norte, y para visitar Nueva York hubiera habido que desviarse 450. Siguiendo la ruta, finalizaremos nuestro periplo por Estados Unidos y por el continente americano en el estado de Virginia, muy cerca de Northfolk. En la playa de Virginia Beach nos bañaremos en el Atlántico.


Monumento en las Islas Azores
Tampoco es despreciable la distancia que nos queda por cruzar en este segundo océano. Casi 6000 kilómetros de travesía por el Atlántico norte antes de terminar nuestro viaje. En esta ocasión pasaremos muy cerca de una isla, a unos 20 kilómetros al sur de Santa María, que es la más meridional de las que forman el archipiélago de Las Azores, perteneciente a Portugal. Las Islas Madeira ya nos las dejaremos a más de 400 kilómetros al sur. Cuando entremos en aguas del Golfo de Cádiz pasaremos a unos 30 kilómetros al sur del Cabo de San Vicente, que es el extremo más sur-occidental de Portugal, país que no vamos a llegar a visitar.



Grazalema
Por fin estamos otra vez en España. Le hemos dado la vuelta al mundo y aquí seguimos sentados ante el ordenador. Tocaremos tierra en la provincia de Cádiz, concretamente en el puerto de Chipiona. Andando hacia el este por nuestra península, pasaremos al norte de Jerez y atravesaremos su aeropuerto. Arcos de la Frontera será la siguiente parada obligatoria. Lo último va a ser un recorrido de lujo pasando por la población de El Bosque, subiendo al Puerto del Boyar y visitando Grazalema. En la realidad ya tendríamos vistas a Ronda. Nos queda andar por la zona nor-este del Parque Natural Sierra de Grazalema y cruzar los ríos del Cupil y Guadiaro para llegar al valle de Los Molinos. Terminamos nuestro viaje con una puesta de sol espectacular en alguno de los miradores del Tajo de Ronda.



Fotos: Wikipedia - Wikimedia Commons

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07 febrero 2015

Nieve en Ronda el 7 de febrero de 2015

Hace dos semanas nos quedamos con las ganas de ver la nieve de cuajar dentro de la ciudad de Ronda, a pesar de la alerta naranja.
Hoy sábado, con previsión casi de cielos azules, nos despertamos con un manto blanco cubriendo los tejados de Ronda.

Ya disponible en JM Web Personal, Galería de Fotos de Ronda Nevada 2015





01 febrero 2015

Ronda Infinita

Con motivo de la Feria de Turismo FITUR de 2015, el Ayuntamiento de Ronda ha encargado la elaboración de un espectacular vídeo interactivo que no te puedes perder.


Te invitamos a pasear por el centro monumental de Ronda en un carro de caballos a lo largo de un recorrido que durará unos 30 minutos, pero con la particularidad de que mientras el vídeo va corriendo puedes mover la vista hacia el lado que quieras tocando las teclas de flechas o arrastrando el ratón. Es lo más parecido a viajar a Ronda que tenemos a día de hoy. Sólo falta el viento en la cara.

En la página encontrarás además una selección de fotos panorámicas interactivas de la mayoría de pueblos de la Serranía de Ronda.