25 agosto 2015

Diez años de Inforserranía

Ya han pasado diez años desde que se nos ocurrió de abrir este blog Inforserranía allá por agosto del año 2005. El primer artículo piloto fue curiosamente dedicado a recordar que hacía diez años de Windows 95. Será que nos gustan las fechas redondas. Ya casi llegábamos tarde a la moda de los blogs, pero todavía estábamos a tiempo de probarlo. Lo más extraño es que diez años más tarde seguimos aquí escribiendo cosas en Inforserranía. Santa paciencia para escribirlo y sobretodo para leerlo.

La experiencia ha sido muy buena. Al ser un blog personal hemos tenido siempre la sensación de libertad suficiente para poder hablar sobre cualquier tema y sin tener que marcar un ritmo de publicaciones obligado por una gran audiencia o por ingresos publicitarios. Hemos usado el blog a modo de cajón de sastre para ir almacenando desde simples enlaces a artículos de opinión más o menos elaborados. Es cierto que hace unos años te llamaba la atención cualquier cosa y esto era motivo suficiente para hacer algún apunte en el blog. Ahora ya es más difícil tener ilusión por nada. Pero ahí está todo lo que se ha escrito para poder consultarlo y recordarlo.

Si bien, como hemos dicho, la utilidad del blog ha sido ir acumulando anotaciones más o menos personales, la mayor gratificación recibida son las visitas y el saber que hemos puesto nuestro granito de arena para la difusión de ciertas historias. En los tiempos en que nuestra web personal tenía mucho tráfico, este blog recibía desde allí gran cantidad de lectores. Ahora las cifras han bajado pero las estadísticas nos dicen que hay un número más reducido pero constante de visitantes. Esto nos anima a seguir adelante y a poner más cuidado en lo que publicamos.

Pero no siempre lo más elaborado es lo más leído. Hay muchos artículos que necesitaron cierta preparación y finalmente han pasado sin pena ni gloria, mientras que otros aparentemente sin importancia han sido muy consultados. Un simple truco para hacer trampas en el buscaminas de Windows tuvo una repercusión exageradamente grande a lo largo de varios años, y otro día que se nos ocurrió desmontar nuestra impresora y ver la tinta que desperdiciaba por poco no salimos hasta en los periódicos. Así que parece que es mejor no preparar tanto los artículos y escribir de forma más improvisada sobre cualquier cosa.

La diversidad de temas puede ser un punto débil de este blog para satisfacer a los potenciales seguidores. La palabra Inforserranía puede significar informática en la Serranía o algo parecido, pero es una mezcla extraña. Aunque nos gusta mucho la informática y la tecnología, nuestro pueblo es el único que conocemos y también nos gusta mucho, por lo que siempre terminamos hablando de historias de Ronda. Y es posible que a la gente de Ronda no le interesen mucho las cosas modernas, ni la gente de más lejos quiera saber tantas cosas de Ronda. No tenemos capacidad para hacer diferentes blogs por separado para cada tema, así que en Inforserranía seguiremos hablando de todo un poco, y la magia de los buscadores y el etiquetado hará que cada uno encuentre lo que busca.

A los buscadores le viene muy bien que los artículos sean largos, que tengan mucho texto, y de eso aquí hay bastante. Nos gustaría seguir el estilo de Microsiervos donde cada anotación debería de caber en la pantalla, pero a veces necesitaríamos más de una. Menos mal que los monitores cada vez son más grandes. Intentaremos resumir un poco y concretar las ideas, pero muchas veces cuesta trabajo. No prometemos nada.

Diez años después, no vamos a cerrar ahora. Ni vamos a cambiar de plataforma en un futuro próximo. Es cierto que Google tiene un poco abandonado el sistema de Blogger y su funcionalidad es bastante regular en algunos casos. Podriamos migrar a Wordpress que es mucho más avanzado en este momento. Pero nada dura tanto como lo provisional, así que nos quedaremos aquí. Seguimos con la intención de ir añadiendo artículos al blog Inforserranía para compartir con el mundo lo que más nos gusta o lo que nos preocupa y damos las gracias de verdad a todos los que nos han leído, seguido, mencionado, comentado o enlazado a lo largo de estos diez años.


 
 
 
 
 
 
 
 



18 agosto 2015

Música MIDI en Ubuntu con Audacious

El protocolo MIDI es un estándar que usan los músicos para conectar instrumentos al ordenador y para grabar la música en archivos informáticos de forma digitalizada. No nos vamos a meter en líos técnicos sobre como se hace esto, pero lo que sí nos puede interesar a los usuarios sin conocimientos musicales es escuchar las canciones grabadas en este formato. Un archivo MIDI contiene información sobre los instrumentos y las notas musicales, como si fuera una partitura, mientras que un archivo MP3 es simplemente una grabación digitalizada y comprimida. Sería como comparar un archivo de dibujo vectorial de AutoCAD de líneas y símbolos geométricos con un archivo JPG de mapa de bits. La gran ventaja que tienen los archivos MIDI, a parte de su edición por quien sepa hacerlo, es que ocupan realmente poco espacio. En menos de 50 KB te puedes encontrar auténticas obras maestras de la música. El inconveniente principal es que no puede haber voces, sólo música instrumental, y que la reproducción puede sufrir variaciones según la configuración del ordenador -hardware y software- utilizado en cada caso.


Hace varios años -Windows 95, ordenadores Intel 486, tarjetas de sonido Sound Blaster opcionales- en el día a día de uso del PC dominaba el silencio. De vez en cuando algún molesto pitido en el altavoz interno del gabinete, o algún Ding grabado en formato wav sin compresión cuando aparecía un mensaje de error. Nada de poner la radio On Line ni canciones de fondo en MP3. Donde únicamente había algo de música era en los juegos, que incluían su ambientación musical en formato MIDI, y como nos podemos imaginar ocupaban muy muy poco para caber en los disquetes. Otro sitio donde se encontraba música MIDI era en los timbres de los móviles polifónicos. Una maravilla de la técnica. La gente tardaba en contestar para que sonara la música.


13 agosto 2015

Open Buildings

Descubrimos esta web que contiene un catálogo de edificios interesantes alrededor del mundo. Es una base de datos colaborativa que contiene información y fotografías de más de 40.000 elementos arquitectónicos clasificados en diferentes índices y colecciones.



Google Maps ha mejorado una barbaridad en los últimos tiempos con la inclusión de las perspectivas en 3D, pero recorrer las ciudades viendo azoteas a veces no es suficiente. En páginas como esta se puede saber más sobre los edificios más importantes. De nuestro pueblo sólo viene el Puente Nuevo, que ya es algo, pero no hace falta alejarse mucho para descubrir un montón de sitios que seguramente no sabías ni que existían. Y si ya te vas por el resto del mundo, es espectacular lo que se puede encontrar a partir de ahí.

http://openbuildings.com/