Firefox 57. Primeras impresiones

Hace dos o tres días ocurrió una actualización automática de nuestro navegador favorito, el Mozilla Firefox. El cambio tan anunciado ha llegado y las mejoras previstas se han hecho realidad. Un gran trabajo de desarrollo que ha dado resultados y ha merecido la pena. Pero si hacemos un uso intensivo de este programa habrá algunos cambios que hay tener en cuenta. Pasamos a describir a continuación las cosas que más nos han gustado, las que menos, y las que nos han llamado la atención.



Lo primero que han hecho es añadirle un sobrenombre. Quantum. Eso me suena a detergente para lavadoras. Alguno carísimo de los que salen en la tele. Tantos años de Canal Sur a todo volumen en segundo plano taladrándote la cabeza pueden hacer mucho daño. No sé hasta que punto haría falta esto. Mozilla Firefox Quantum. Demasiado largo. El nombre original ya es muy conocido y prestigioso ¿para qué complicarlo más?.

Y por dentro han cambiado muchas cosas. Lo que se ve, y lo que no se ve pero se siente. De entre lo que se ve, los iconos más finos, el nuevo menú del catálogo con cuatro palitos y el menú principal de los tres palitos. Este cada vez se parece más al de Google Chrome, pero con todo lo que le han añadido nos recuerda al que alguna vez tuvo el propio Firefox con el botón naranja en la esquina superior izquierda. Una vez que te acostumbras a donde está todo, muy práctico y elegante. También todo muy personalizable.

Un menú más es el "Menú de desborde" con dos flechas apuntando hacia la derecha. Una maravilla. Para ocultar botones menos habituales de la barra de herramientas. Ahí puedes meter todo lo que quieras. Parece que esta función ya llevaba por ahí tiempo, pero no terminaba de funcionar bien del todo. En algún equipo incluso con un monitor muy grande, de vez en cuando se activaba este menú automáticamente y ocultaba varios iconos sin poder desactivarse hasta que se reiniciaba el navegador. Ahora funciona perfecto.

Otras partes como el menú de marcadores e historial tenían un estilo un poco viejuno. Parece que algunos iconos y botones no se tocaban desde hace años. Ahora todo tiene el mismo aspecto limpio y brillante.

Y los cambios que no se ven son todavía mejores. Se ha ganado en velocidad de forma notable. En páginas sencillas no hay gran diferencia, pero los dinosaurios como Facebook si corren más ahora. Ese scroll infinito hacia abajo, y para abajo, y ver más fotos, y más abajo, y que no se acaba nunca... antes terminaba atascando el navegador y por mucho que le dieras a la rueda ya aquello bajaba cada vez más despacio. Ahora se nota que puedes llegar mucho más abajo sin que la experiencia se haga incómoda. Lo mismo con Flickr en cuyas galerías ocurría algo parecido. El desplazamiento de todo es mucho más suave. Se nota la diferencia


La mejora en los gráficos es significativa. Los juegos y animaciones WebGL corren más. Entrando a la conocida animación de la bola en el agua se ve que va mucho más rápido. Si antes iba bien, ahora va todavía mejor.

Los vídeos de Youtube y similares también podían sufrir el problema del "tearing", esa incómoda sensación de que la imagen parece que se va a partir cuando algo se mueve muy rápido. Lo habíamos solucionado parcialmente cambiando el valor de la clave layers.acceleration.force-enabled, aunque esto tenía otros inconvenientes asociados. Ahora parece que ya no hace falta tocar esto y los vídeos se ven bien.

La parte más conflictiva del cambio han sido las extensiones. Muchos usuarios encontrarán el navegador totalmente funcional sin instalar ninguna, pero otros no podemos vivir sin ellas. Y el sistema de programación ha cambiado de tal manera que las anteriores extensiones se han quedado totalmente incompatibles. Los desarrolladores de cada una de ellas se han tenido que preocupar en arreglarlas y actualizarlas. Mozilla avisó con tiempo. En noviembre ya no funcionarán. Que viene el lobo. Y ha venido y se ha comido a muchas de ellas.

Algunas extensiones se habían actualizado automáticamente en las últimas semanas a una nueva versión compatible sin problemas. Otras simplemente se han desactivado y han quedado arrinconadas en el menú de "extensiones clásicas" para tenerlas ahí de recuerdo, porque ya no funcionarán mas. Hay que preocuparse de ver las que son y buscar otra nueva con una funcionalidad parecida en el portal de complementos de Mozilla. En algunos casos esto es muy fácil y en otros es prácticamente imposible. Describimos a continuación las que más echamos de menos.



Advanced Locationbar. Esta extensión convertía cada trozo de la dirección URL de las páginas en un enlace visitable. Extremandamente útil para desplazarse rápidamente dentro de determinados sitios web o simplemente para ir inmediatamente a la portada o al dominio raíz. Se ve que fue un desarrollo complicado desde siempre porque hubo varios cambios, llamandose cosas como Locationbar2, Locationbar3 y habiendo varias alternativas como Linkify. Es una idea sencilla y lógica. Cualquier gestor de archivos hace eso mismo con el sistema de directorios. La nueva barra de direcciones de Firefox colorea los subdominios en gris, a ver como no se les ha ocurrido añadir esta funcionalidad. Esperemos que la API lo permita y que pronto aparezca otra extensión para hacer esto.

Menú Icons Plus. Simplemente le asignaba iconos en miniaturas a los menús de Firefox, tanto a los de la barra de menús como al menú contextual del ratón. Se encontraban las cosas muy fácil, ahora todo es igual de gris. Pero curiosamente las líneas de menú que agregan las extensiones sí llevan su icono. Sólo faltan todos los demás, esperemos que aparezcan

Hide Tab bar with one tab. Ocultaba la barra de pestañas cuando sólo tenemos una abierta. En Windows no tiene mucho sentido porque la barra de pestañas va integrada dentro de la barra de título de la ventana, pero en Linux esto no siempre es así y usando esto podías ahorrar un poco de espacio. Aunque también tenía sus inconvenientes como ocultar el botón de nueva pestaña. Podremos pasar sin ella.

Downthemall. Un gestor de descargas muy conocido que nos hizo la vida más fácil cuando usábamos la conexión por módem y el internet iba lentísimo. Ahora con el ADSL no hay tanta diferencia con la descarga normal de Firefox, y parece que este componente ha desaparecido.



Firebug. Un inspector de códigos de programación. Le dabas a F12 y ocurrían muchas cosas interesantes. Es cierto que ahora también le das a F12 y Firefox hace el pino con las orejas, hasta te dibuja la página en 3D para que veas como van montados los diferentes bloques. Es lo mismo, pero no es lo mismo. A veces damos demasiadas vueltas para encontrar algo. Habrá que acostumbrarse al cambio y aprovechar todo lo que nos ofrece Firefox

También habrá que buscar alternativas para traductores, visores de imágenes, menús adicionales, etc. Pero esto no debe de tener mayor complicación porque hay muchas alternativas disponibles. El trabajo será repasarlas todas para encontrar la mejor.

Durante los últimos 12 años hemos sido fiel a Firefox, sin caer en las garras de Google Chrome. La publicidad constante de Google ha conseguido que mucha gente lo use, pero quizás ahora es el mejor momento para plantearse volver a usar o descubrir Firefox


Comentarios

Firebug ya había dejado de funcionar en versiones anteriores, ya me he acostumbrado a las herramientas que trae por defecto para el desarrollador web.